lunes, 9 de junio de 2014

PIZZA SIN GLUTEN CON SALSA DE CEBOLLA CARAMELIZADA, TORTA DEL CASAR Y BRIE

  Pequeño problema cuando el almuerzo o la cena consiste en algo que no podemos compartir; pasta o pizza suelen ser los más problemáticos, las ollas se acumulan por doquier, la limpieza ha de ser exquisita, los cucharones no se pueden confundir y las dudas empiezan a acumularse a la hora de comer, o sea, que al final es todo un rollo comer alguno de estos platos. No es que sea muy apasionada de la comida italiana, desde pequeña me era muy pesada, dura de digerir y su sabor no me encandilaba como a todos mis amigos (parece que apuntaba a maneras), pero bueno, uno se acostumbra o se pone enfermo, es lo que hay.
   Después está esa maravillosa elasticidad que tiene la harina sin gluten, (es ironía), puedes estirar y estirar o pasar por la maquina de pasta, aquello parece como cuando te haces la plancha en el pelo y estás en un sitio húmedo, ese día parece que tienes el pelo más rizado que nunca.
   Pues nada, hoy tocaba pizza, y para más "inri" se me ocurrió hacerla con Proceli, de sabor estaba bien, nunca como con gluten, pero lo que es la figura de la pizza... los bordes dejaban bastante que desear. Si es para uno mismo, no anda mal la cosa, pero si es para invitar, como que queda un poco desconcertante, la podéis presentar como si fuera una Torta, así nadie pone pegas ni critican la forma de vuestra pizza. Mala hora para las ironías...
    Evidentemente necesitas 1/2 parte más de harina sin gluten que con gluten, porque no sube lo mismo y no se puede estirar tanto. Por otro lado, tenemos ese color blanco incandescente, que se mantiene una vez horneada la susodicha masa de Proceli.
Recomendación: la masa de pizza siempre con Schär Mix B panificable y para el que pueda de harina de trigo. Por lo demás es una de mis mejores pizzas en cuanto a ingredientes.


    Creo que con media pizza va bien para una persona, al menos para mí, pero depende de lo glotones que seáis.
Para una pizza mediana
1 hora
PIZZA SIN GLUTEN CON SALSA DE CEBOLLA CARAMELIZADA,TORTA DEL CASAR Y BRIE

Ingredientes:

6 cucharadas de harina de Proceli
10 g de levadura panificable sin Gluten (refrigerada del Mercadona)
Sal
Azúcar
1 cucharada de aceite
50 ml de agua caliente aproximadamente o menos

Relleno:

1 cebolla mediana
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
2 lonchas finas de jamón serrano
1 cucharada de Torta del Casar (colmada)
Unas lonchas de queso brie
Unas aceitunas
Orégano
Un poco de aceite de oliva para caramelizar la cebolla
2 o 3 cucharadas de nata para cocinar

Elaboración:

       La masa tiene una flexibilidad nula. Avisado queda.
       Como ventaja, un sabor menos avinagrado que otras harinas panificables.
       Disolvemos la levadura en un poco de agua caliente y ponemos una pizca de azúcar.
       Añadimos el harina, y por último ponemos la sal.
      Agregamos el aceite y comenzamos a amasar con los dedos, no añadimos más agua hasta que el harina no haya absorbido todo el líquido anterior. Amasamos, amasamos (necesito un robot de cocina...) y dejamos reposar media hora.
       Rallamos fina la cebolla y la ponemos a pochar, en realidad a caramelizar, ha de estar a fuego medio-bajo. Tarda entre 30-35 minutos, remover, que no se queme. Podéis mirar el post de cebolla confitada.
      Cortamos los pimientos como más nos guste, el jamón a trocitos y las aceitunas por la mitad. Cortamos el queso Brie en láminas.
      Cuando la cebolla esté caramelizada ponemos un poco de nata y 1 cucharada de Torta del Casar. Mezclamos y apartamos del fuego.



      La masa habrá casi duplicado su volumen, la estiramos y damos forma de pizza, ponemos la crema anterior sobre la pizza y extendemos.
     Precalentamos el horno a 220ºC.
     Ponemos los pimientos, el jamón y el queso Brie. Terminamos con las medias aceitunas y rociamos con orégano.
     Metemos al horno unos 20 minutos manteniendo la temperatura. Ya tenemos una pizza.