jueves, 5 de febrero de 2015

CRUJIENTE DE CHORIZO CON MIEL SIN GLUTEN

    No niego que me encanta conocer y experimentar con distintas propuestas y distintas tradiciones gastronómicas nacionales e internacionales, para mí, el fundamento de la cocina está en saber cocinar un buen pollo a la cerveza o unas imprescindibles legumbres en potaje, por decir algo. En el momento en que se tiene el "punto", en ese momento en que esas lentejas no son un alimento básico para la supervivencia y se convierten en toda una experiencia, entonces, es momento de empezar a conocer otros platos con el mismo objetivo, y para posteriormente versionearlos, deconstruirlos, nitrogenarlos o hacer lo que deseemos con ellos. Y ¿por qué os cuento yo esto? pues porque estoy en ese punto en que no sé que hacer con una tortilla de patatas y no me refiero a la deconstrucción, me refiero a que parezca lo que es, o no, pero convertirla en algo que lo haga toda una experiencia. Ya sabéis, si tenéis alguna idea, será bienvenida.
    Hoy toca masa de crujiente, no se si brick o de "san brick", eso sí, sin gluten, lo cierto es que quedó bastante perfecta y crujiente, así que después de unos días de tortillas, morcilla, cerveza, Madriles Fusionadas y comida catalana (he hecho mi primera salsa Romescu, buenísima), así como varios hojaldres de cientos de hojas, he pensado que, a veces, "menos es más" y que, a veces, lo más sencillo es lo que está más rico, desde luego este plato sí lo estaba.
    Pasta brick con gluten podéis encontrar en cualquier Supermercado en refrigerados, empaquetada y fácil de consumir, sin gluten es mucho más difícil. :)



CRUJIENTE DE CHORIZO CON MIEL SIN GLUTEN

Ingredientes:

Para el crujiente:

- 250 gr de harina de Schär Mix B
- 5 gr de levadura fresca Levital
- 2 gr de sal
- 150 gr de agua tibia (la que vaya pidiendo la masa hasta que quede flexible)
- 1 cucharada de aceite de oliva

Para el relleno:

- Chorizo sin gluten (yo usé chorizo tipo Sarta)
- 1 cucharada de miel

Elaboración:

1. Hacer la masa para el crujiente. Disolvemos la levadura con poco de agua caliente. Mezclamos la harina y, por último la sal (recuerda, la sal nunca con la levadura), añadimos el aceite de oliva y mezclamos bien. 


2. Añadimos la levadura disuelta y el agua y empezamos a amasar hasta que quede una masa homogénea, lisa, brillante e hidratada, pero no tanto como para no poder manejarla.
3. Disponemos 2 trozos de papel sulfurizado, ponemos la masa sobre uno de los papeles cubrimos con el otro y extendemos con el rodillo hasta obtener una masa muy fina, por ello tiene que estar bien hidratada pero que no se rompa fácilmente.


Si tenemos que guardar la masa la pondremos entre trozos de papel sulfurizado y envuelto en film, aguanta unos días en la nevera.


4. Quitamos la piel al chorizo y cortamos en círculos, damos un golpe de calor en la sartén sin aceite, que se haga en su propia grasa, solo hay que saltearlos un poco, pués los vamos a freír. Ponemos la cucharada de miel y mezclamos bien y dejamos fundir. Reservar.
5. Extendemos un trozo de la masa sobre una superficie limpia y ponemos una rodaja de chorizo haciendo paquetitos cuadrados o tipo cigarrettes o en triángulos o como más os guste.
    La masa resultante debe ser especialmente fina.



6. Freímos en abundante aceite caliente ponemos sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite, aunque si se hacen en aceite muy caliente no hace falta. Servimos con alguna salsa, con alioli van muy bien.



1 comentario:

  1. Una masa rica, rica... Lu y yo nos vamos a poner con ella en breve, ya verás... no podemos resistirnos!
    Deliciosa receta... creo que hasta el nombre es comestible...
    Se me hace la boca agua.
    Saludos desde Spezialia

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